viernes, 28 de marzo de 2008

"Herramienta de choque"

Buenos Aires, 28 de marzo de 2008.

Señor Director:

Para quien toma decisiones hay pocas cosas peores que perder de vista los objetivos por “enamorarse” de las estrategias que permiten alcanzarlos. Más grave aún es condicionar el cumplimiento de esos mismos objetivos y limitar las estratégias por recurrir una y otra vez a herramientas desgastadas, ineficaces o ineficientes. Me refiero al Gobierno Nacional que, reiteradamente, recurre a “herramientas de choque” como metodología para resolver los conflictos políticos. Bien dice la Sra. Cristina Fernández de Kirchner, Presidenta de todos los Argentinos, que el conflicto del campo se resuelve con diálogo. Sin embargo, el mismo se hace muy dificil cuando en el mismo ámbito vociferan personajes cuya única habilidad es predicar y practicar la violencia y el odio.


José María Condomí Alcorta

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Tcnl Walter Rom

Buenos aires, 26 de septiembre de 2007.

Señor Director:

El 20 de septiembre pasado La Nación publicaba una nota referida a la brutal y gratuita agresión que sufriera el Teniente Coronel Walter Rom por parte de un grupo de manifestantes que reclamaban la aparición “con vida” de Jorge Julio López. Por toda respuesta el gobierno, desde el Ministerio de Defensa, emitió un correcto y formal comunicado. Una semana después el tema ya ha desaparecido de los medios y no he leído, escuchado o visto declaraciones condenando los hechos del Sr. Presidente, de la primera dama, de sus ministros, de los políticos de los principales partidos políticos, de las madres o abuelas de Plaza de Mayo, de Moyano, Castells, Bonasso, Vervinsky o tantos otros que se rasgan las vestiduras por los derechos humanos. Me pregunto que hubiera pasado si el agresor hubiera sido el Tcnl Walter Rom o si este, temiendo por su vida, hubiera respondido en uso de su legítimo derecho de defensa. Seguramente el tema aún sería noticia principal, el estado médico del agredido seguido en detalle y los escraches, marchas, piquetes y condenas públicas cosa de todos los días. Vale entonces preguntar, ¿Qué ha sido de la salud de Rom? ¿Qué acciones policiales y/o judiciales se han iniciado? ¿Qué acciones políticas se estudian para que ese tipo de sucesos no se vuelvan a repetir? Pareciera que en esta Argentina la vida de unos vale menos que la de otros y que ciertas organizaciones “sociales” que apelan a la violencia como forma de expresarse gozan de impunidad.


José María Condomí Alcorta

lunes, 21 de mayo de 2007

"Reservistas", publicada en 21/05/2007

Publicada el 21/05/2007.
Señor Director:

Hace 25 años cinco jóvenes Oficiales de Reserva (no provenientes del cuadro permanente) del arma Caballería nos presentábamos espontáneamente en la Jefatura de Movilización del Estado Mayor General del Ejército a fin de incorporarnos para cumplir con nuestro deber para con la Patria. Fuimos asignados al RC MOT 202, un regimiento de movilización que tenía su asiento en el del RC TAN 2 de Olavarría. Dejamos en Buenos Aires a nuestras familias y trabajos decididos a desempeñar nuestra obligación de reservistas allí donde nos ordenaran hacerlo. A 25 años de nuestra movilización durante la gesta de Malvinas va nuestro saludo a todos los suboficiales y oficiales de reserva y del cuadro permanente que compartieron con nosotros esos días de tanta responsabilidad y muy especialmente a todos los soldados que dieron ejemplo de disciplina y espíritu de servicio durante la movilización.

Osvaldo Luján Piccolo (DNI 11740600), Juan Carlos Tenconi (DNI 12267644), Jorge Maloberti (DNI 7682433), Eduardo Stafforini (DNI 5532576) y José María Condomí Alcorta (DNI 8550842)

lunes, 26 de febrero de 2007

"Reservas"

Buenos aires, 26 de febrero de 2007.

Señor Director:

Con la firma de Daniel Gallo se publicó el 25/02 la nota “Preparan al Ejército para defender recursos naturales” en la que se afirma que “La Argentina no cuenta hoy con reservistas civiles que puedan operar combinados con tropas militares”. Sin embargo, como Oficial de Reserva del Ejército Argentino debo aclarar que, desde hace muchos años, recibimos capacitación en unidades e institutos militares de todo el país a los efectos de nuestra actualización y perfeccionamiento. Hemos llevado adelante esta tarea con vocación de servicio y espíritu patriótico, más allá de las limitaciones presupuestarias, junto a nuestros camaradas del Cuadro Permanente. Fruto de este esfuerzo muchos de nosotros fuimos movilizados para el completamiento de unidades en las convocatorias de 1978 y 1982. Con respecto a la nueva doctrina enunciada, debo destacar que ya son dos las promociones de Auxiliares de Estado Mayor Especial en Asuntos Territoriales egresadas de la Escuela Superior de Guerra. Los Oficiales de Reserva estamos especialmente capacitados para desempeñarnos en la función general de AATT que comprende todas las actividades de interés militar directo y aquellas que puedan influir en estas, a través de las cuales se vincularán las FFAA con las autoridades civiles y la población, para apoyar las operaciones militares que se desarrollen en un teatro de operaciones. Por último, debo destacar que la UNOR, Unión de Oficiales de Reserva de las FFAA, institución civil sin fines de lucro de la que me siento orgulloso de pertenecer, lleva más de 65 años colaborando con las FFAA en la capacitación de Oficiales de Reserva.

José M. Condomí Alcorta

viernes, 15 de septiembre de 2006

"Héroes"

Buenos Aires, 15 de septiembre de 2006.

Señor Director:

Que los integrantes de nuestras Fuerzas Armadas deben desempeñar sus tareas con equipamiento obsoleto y mal mantenido es una verdad de perogrullo en los últimos tiempos. Sin embargo, en los momentos más difíciles, es donde aflora el verdadero valor de los hombres que conforman las mismas.

El Capitán Gonzalo Francisco de la Cruz y el Sargento Ayudante Roberto Antonio Quesada han dado una muestra contundente del espíritu de los hombres que conforman, en este caso, al glorioso Ejército Argentino. Prefirieron sacrificar sus vidas antes que poner en peligro la de sus conciudadanos. Dios los tenga en Su Gloria, la Argentina debería tenerlos entre sus héroes.

José María Condomí Alcorta

martes, 27 de junio de 2006

"Perejiles"

Buenos Aires, 27/06/2007.

Señor Director:

Primero dijeron que todos los que no habíamos votado por ellos nos habíamos equivocado, luego que los que votamos por el PRO “no pensabamos”, ahora el Presidente nos da la “bienvenida” a los cortes de luz y la falta de gas, digo yo, quienes nos gobiernan, o tienen una enorme dificultad para percibir la realidad o realmente creen que somos unos “perejiles” que no merecemos la menor consideración.

José María Condomí Alcorta

viernes, 9 de junio de 2006

"Defensa defensiva"

Publicada el 09 de junio de 2006.

Señor Director:

En “Enfoques” del Domingo último, Daniel Gallo expone sobre la doctrina “defensa defensiva” que algunos intentan imponer a nuestras Fuerzas Armadas. Según la misma, estas últimas se reacomodarían de tal forma que podrían encarar sólo la defensa de la Nación una vez de producida una invasión. De implementarse tal doctrina los responsables deberían ser considerados traidores a la Patria, ya que promoverían de forma explícita la ocupación de territorio nacional por fuerzas armadas extranjeras, con la consiguiente pérdida de vidas y bienes, no hacienda nada por evitarlo. En terminos sencillos es como si, en nuestra casa, retiráramos rejas y cerraduras y colgáramos en la puerta un letrero con la siguiente leyenda: “Ladrones, sólo si entran en esta casa, roban y/o lastiman a sus ocupantes, intentaremos defendernos o llamaremos a la policía”.

José M. Condomí Alcorta

jueves, 25 de mayo de 2006

"Liceos Militares"

Enviada el 25/05/2006

Buenos Aires, 25 de mayo de 2006.

Sr. Director:

La Defensa ha sido para los Estados modernos una de las razones de su existencia y, al mismo tiempo, una necesidad vital. A tal fin, estos usualmente han designado, más allá de cuestiones ideológicas, funcionarios idóneos con un acentuado pensamiento estratégico de largo plazo para que las políticas de Defensa lograran, llegado el caso, asegurar la supervivencia del Estado en cuestión.

En nuestro país, las políticas de Defensa han sido fijadas, desde finales del siglo pasado, por funcionarios que generalmente carecían de la adecuada formación o idoneidad en la materia. Fieles a nuestro estilo, la improvisación, la ideologización y el “cortoplacismo” también han hecho de las suyas.

Hoy somos testigos de otro retroceso en lo que hace a la Defensa de nuestro país. Serán desactivados los Liceos Militares, única fuente de formación de Oficiales de Reserva de las Fuerzas Armadas. Sin ellos, en el mediano plazo, las Fuerzas Armadas se verán incapacitadas de completar sus cuadros de oficiales en caso de que las necesitemos para que cumplan la misión para la que fueron creadas.

Pero los mismos no han sido importantes para nosotros solo por esta misión. Presidentes, gobernadores, ministros, jueces, profesionales, empresarios y militares pueden atestiguar que los Liceos han sido cuna de dirigentes y no, como afirman algunos interesados, fuente de adoctrinamiento.

No soy liceísta, pero me sentiría honrado de serlo, y por este medio quiero hacerles llegar mi admiración y respeto por todo lo que le han dado a la Patria.

José María Condomí Alcorta

martes, 6 de diciembre de 2005

"Dioclesiano", publicada el 06/12/2005.

Publicada el 06 de diciembre de 2005.

Señor Director:

Vista la convocatoria a los intendentes y las rabietas contra los supermercadistas como método para combatir la inflación, bien vale recordar la experiencia del emperador Dioclesiano (284-305 d.C.) en este sentido.
Roma se encontraba en un creciente proceso inflacionario fruto de las múltiples devaluaciones que había sufrido su moneda, el denario. Dioclesiano será recordado, entre otras cosas, por haber sido el primero en pretender controlar los precios por “decreto”. En efecto, mediante el decreto “Maximum” fijó precios máximos para los productos alimentarios. A pesar de la voluntad imperial y de las penas previstas contra los acaparadores, productores y comerciantes, la inflación se incrementó, los productos escasearon y hizo su aparición el mercado negro. Ante el fracaso, se ordenó que impuestos y salarios se pagaran en especies. Una vez más el fracaso fue completo y el imperio romano profundizó la declinación que lo llevaría a su desaparición.
Nuestra historia registra varios intentos fallidos de controles de precios por parte del estado, ¿porqué los actuales habrían de ser exitosos?

José M. Condomí Alcorta

martes, 1 de marzo de 2005

"Entre la voluntad y el poder.", publicada en marzo de 2005.

Publicada en Cartas de Lectores - Marzo 2005

Sr. Director:

He leído con atención la nota “Kirchner, entre su voluntad y el deber” en donde se expone con claridad sobre los desatinos, desplantes, descortesías y falta de preocupación del Presidente por el protocolo de estado. Al respecto, quisiera agregar que, al asumir la Presidencia, Néstor Kirchner debió tomar conciencia de que para una enorme cantidad de situaciones de la vida diaria dejaba de ser un ciudadano más. Asumió como Presidente de la República Argentina y por lo tanto perdió, para las situaciones antes mencionadas, la calidad de representarse a si mismo, de ser un mero individuo cuyas acciones tienen solo consecuencias para si y, eventualmente, para quienes lo rodean. Cuando deja plantado a un empresario global, a un presidente de estado o a un rey, somos todos nosotros los que cometemos esa falta y las consecuencias pueden ser de orden estratégico para todos los ciudadanos de país. Aún actitudes menores que pudieran parecer intrascendentes para los ojos de los legos se transforman en “temas de estado” cuando quién las lleva a cabo frente a actores estratégicos es un presidente, máximo representante del estado que preside. Pero más grave aún, cuando expone innecesariamente su seguridad en cuanta oportunidad tiene, no solo se expone a si mismo a la probabilidad de sufrir un atentado, somos todos nosotros sufriríamos el atentado y sus consecuencias políticas, económicas y sociales. En síntesis el deber del Sr. Presidente es cumplir con las obligaciones que le impone el cargo y cuidarse porque así nos cuida a todos.

José María Condomí Alcorta