martes, 31 de marzo de 2026

Islam vs. Occidente, el choque de dos civilizaciones.

 

Nota:

El presente es un resumen efectuado por la IA Grok del libro "El choque de civilizaciones y la reconfiguración del orden mundial" (1996) de Samuel P. Huntington, centrado exclusivamente en los capítulos dedicados al choque entre la civilización Occidental y la civilización Islámica, tal como lo plantea el autor.

El contexto general de la tesis


Huntington argumenta que, tras el fin de la Guerra Fría, los conflictos ya no serán principalmente ideológicos (capitalismo vs. comunismo) ni económicos, sino culturales. Las civilizaciones —la forma más amplia de identidad cultural— se convertirán en los actores principales. Identifica varias civilizaciones principales, entre ellas la Occidental (Europa Occidental, Norteamérica, Australia, etc., basada en el cristianismo, individualismo, democracia liberal, derechos humanos y separación Iglesia-Estado) y la Islámica (que abarca el mundo árabe, Turquía, Irán, Pakistán, Indonesia, etc., unida por la religión islámica como núcleo central).

El choque entre Occidente e Islam es, según Huntington, uno de los más antiguos, persistentes y peligrosos.

Historia del conflicto: 1.300 años de confrontación

El autor recuerda que el antagonismo entre ambas civilizaciones no es nuevo:

  • Comenzó con la expansión del Islam en los siglos VII-VIII (conquista del norte de África, España y Sicilia).
  • Continuó con las Cruzadas (siglos XI-XIII).
  • Siguió con la expansión otomana (asedios a Viena en 1529 y 1683).
  • En los siglos XIX-XX, el imperialismo occidental dominó gran parte del mundo musulmán.
  • Después de la Segunda Guerra Mundial, surgió el nacionalismo árabe y, más tarde, el resurgimiento islámico (revival islámico).

Huntington afirma: “El conflicto a lo largo de la línea de fractura entre Occidente e Islam ha durado 1.300 años y es poco probable que disminuya. Podría volverse más virulento.”

Causas del choque actual (post-Guerra Fría)

Huntington identifica varios factores que intensifican el conflicto en la era contemporánea:

  1. Explosión demográfica musulmana El Islam experimenta un fuerte crecimiento poblacional, que genera muchos jóvenes desempleados, inestabilidad interna y presión sobre las sociedades vecinas. Esto alimenta el descontento y el radicalismo.
  2. Resurgimiento Islámico A partir de los años 70-80, hay un renacimiento religioso que rechaza la secularización y los valores occidentales. Los musulmanes ven su cultura como superior, pero sienten su poder (militar y económico) como inferior. El problema para el Islam no es el fundamentalismo, dice Huntington, sino el Islam mismo como civilización diferente.
  3. Universalismo Occidental Occidente intenta imponer sus valores (democracia liberal, derechos humanos, individualismo, libre mercado, separación Iglesia-Estado) como universales. Esto es percibido por muchos musulmanes como arrogancia cultural y una nueva forma de imperialismo. Conceptos occidentales como el pluralismo, el individualismo y la democracia liberal tienen poca resonancia en la cultura islámica.
  4. Interacción creciente La globalización acerca ambas civilizaciones (migración, medios, comercio), pero en lugar de generar entendimiento, exacerba las diferencias y fortalece las identidades propias (“nosotros vs. ellos”).
  5. “Fronteras sangrientas” del Islam Huntington observa que los musulmanes están involucrados en una proporción muy alta de conflictos interestatales e intergrupales. Habla de “fronteras sangrientas” (bloody borders): guerras o tensiones en los límites del mundo islámico con otras civilizaciones (ej. con Occidente en los Balcanes, con ortodoxos en el Cáucaso, con hindúes en India/Pakistán, con africanos en Nigeria o Sudán).

Tipos de conflicto entre Occidente e Islam

  • Guerras de línea de fractura (fault line wars): Conflictos locales a lo largo de las fronteras culturales, a menudo entre comunidades musulmanas y no musulmanas (ejemplos en los años 90: Bosnia, Chechenia, Cachemira). Son prolongados, violentos y se viven como “guerras de identidad”.
  • Conflicto a escala global: Occidente busca mantener su superioridad militar, limitar la proliferación de armas (especialmente nucleares) en manos islámicas y promover sus valores. Los países musulmanes resisten estas intervenciones y, a veces, buscan alianzas con otras civilizaciones (como la “conexión islámico-confuciana” con China para obtener armamento).

Huntington distingue: el choque con el Islam es más un conflicto de “línea de fractura” (pequeñas guerras sangrientas), mientras que el potencial choque con China sería de “estados núcleo” (más peligroso a escala mundial).

Diferencias culturales profundas

Las diferencias no son solo religiosas, sino de valores básicos:

  • Occidente: énfasis en el individuo, laicismo, derechos humanos, democracia, libertad de expresión.
  • Islam: prioridad a la comunidad religiosa (umma), integración de religión y política (din wa dawla), menor énfasis en el individualismo liberal.

Estas diferencias hacen que sea muy difícil la asimilación completa y generan tensiones en temas como inmigración musulmana en Europa, intervenciones occidentales en Oriente Medio o reacciones a símbolos occidentales (ej. caricaturas, secularismo).

Conclusión de Huntington sobre este choque

El autor no predice necesariamente una guerra mundial total entre ambas civilizaciones, pero advierte que el conflicto es estructural y persistente. Recomienda que Occidente:

  • Reconozca que no puede imponer fácilmente sus valores.
  • Mantenga su superioridad militar.
  • Evite intervenciones innecesarias que unan a los musulmanes contra él.
  • Fortalezca su propia identidad cultural (critica el multiculturalismo excesivo).

Para el Islam, el problema radica en su dificultad para modernizarse sin occidentalizarse completamente, combinado con un sentimiento de humillación histórica y superioridad cultural.

Nota final

Este resumen se limita estrictamente a lo que Huntington expone sobre Occidente e Islam en su libro. La tesis ha sido muy debatida: algunos la ven como profética (sobre todo después del 11-S, atentados en Europa, guerras en Irak/Afganistán o tensiones migratorias), mientras otros la critican por simplificar demasiado y subestimar divisiones internas dentro del Islam o factores económicos/políticos.


miércoles, 4 de marzo de 2026

Votación uninominal por distrito - Enviada el 04/03/26


Sr. Director:

La Constitución Nacional de 1853 estableció en Santa Fe una forma de gobierno representativa, republicana y federal. En ese marco, los diputados deben encarnar la voluntad e intereses del pueblo mediante la legislación y el control del Poder Ejecutivo.

Sin embargo, la representatividad de los mismos se ve gravemente menoscabada por el sistema de listas sábana, que torna prácticamente imposible que el elector conozca —salvo a los primeros candidatos— a la mayoría de quienes integran la boleta.

A ello se suman la inexistencia de exigencias de idoneidad técnica adecuada para integrar comisiones parlamentarias —paso previo al tratamiento en recinto— y la falta de demostración de conocimiento suficiente sobre el contenido, propósito y consecuencias de los proyectos que votan. El resultado es un Congreso en el que muchos diputados terminan obligados a seguir las directivas de su bancada, sin margen real para disentir, bajo amenaza de sanciones políticas de su partido.

Una solución, aunque parcial, podría ser retomar la representación uninominal por circunscripción, implementada temporalmente en dos ocasiones en nuestra historia: bajo la presidencia de Julio A. Roca (Ley 4161, 1902-1905) y bajo Juan D. Perón (Ley 14.032, 1951-1955). Esta propuesta incluso fue incluida en el proyecto original de la Ley Bases de 2024, aunque finalmente fue retirada. Su mayor ventaja radica en una representación más directa y local: cada diputado responde a un distrito específico, lo que reduce drásticamente la cantidad de candidatos desconocidos y fortalece el vínculo con el elector.

Atentamente, 


Lic. José María Condomí Alcorta

jueves, 1 de enero de 2026

Orwell, Perón y el lenguaje del poder - Enviada a La Nación el 01/01/2026 - Publicada el 09/01/2026

George Orwell

Señor Director:

Reencontrarme con la película 1984 me permitió comprobar que la advertencia de George Orwell mantiene una vigencia abrumadora. Orwell nos alertó sobre la subordinación de la verdad y la disolución del individuo ante el relato oficial. Al contrastar estas ideas con nuestra propia historia, resulta inevitable notar coincidencias inquietantes en la lógica discursiva del peronismo.

Cuando la conducción política se basa en hacer creer al ciudadano que actúa por voluntad propia mientras se lo encuadra en la obediencia, la libertad deja de ser un derecho para transformarse en una concesión. Orwell demostró que el control más eficaz es aquel que logra que las personas amen y deseen  su sometimiento. En este contexto, la construcción del enemigo interno y el culto al líder mutan la distopía en una amenaza real.

Juan Domingo Perón nos propone en La Comunidad Organizada (1974, Cap. XXII) que la libertad consiste en "hacer lo que se debe", una premisa que complementa en Conducción Política al explicar que el arte de conducir consiste en lograr que el hombre haga por su voluntad lo que el líder quiere, dejando entender que la libertad solo se alcanza mediante la obediencia.

Es el peligro de naturalizar lenguajes que, bajo la máscara de defender a un abstracto “pueblo”, terminan anulando la libertad real de toda una Nación.

Lic. José María Condomí Alcorta

https://www.lanacion.com.ar/opinion/carta-de-lectores/cartas-de-lectores-trump-y-venezuela-afa-ideologia-peronista-nid09012026/

domingo, 23 de noviembre de 2025

Zapatero a tus zapatos - Enviada el 23/11/2025 - Publicada el 26/11/2025.

 


Señor Director:

La decisión del presidente Javier Milei de designar a un militar al frente del Ministerio de Defensa, por primera vez desde el retorno de la democracia en 1983, constituye un cambio de paradigma tan histórico como necesario. En un escenario global y regional cada vez más turbulento, el Gobierno acierta al garantizar que la conducción de la defensa nacional cuente con una formación técnica, operativa y estratégica sólida, imprescindible para proteger eficazmente la vida y los bienes de los argentinos.

El Teniente General Carlos Presti, con su bien ganado prestigio y una trayectoria intachable de más de 37 años como oficial del Ejército, aportará una visión profesional que ningún funcionario civil —por mejor asesorado que estuviera— podría igualar. La realidad es que la experiencia en el terreno y el conocimiento profundo de la idiosincrasia castrense no se aprenden en un escritorio; se viven.

Lamentablemente, durante décadas hemos visto desfilar gestiones civiles que, en su gran mayoría, arribaron al cargo con un desconocimiento absoluto de la materia o, peor aún, con sesgos ideológicos que solo lograron sumir a nuestras Fuerzas Armadas en la obsolescencia y la escasez de material. Hoy, al fin, podemos mirar hacia el futuro entendiendo a la Defensa no como un gasto, sino como la herramienta fundamental para asegurar la paz mediante una capacidad de disuasión creíble. Celebro la valentía del Presidente y le doy la bienvenida al nuevo ministro.

Lic. José María Condomí Alcorta
Tcnl C (Reserva) del Ejército Argentino
https://www.lanacion.com.ar/opinion/carta-de-lectores/cartas-de-lectores-ensenanzas-violencia-en-la-escuela-ministro-de-defensa-nid27112025/

jueves, 2 de octubre de 2025

Perder la iniciativa - Enviada el 03/10/25 - Publicada el 4/10/2025 (https://www.lanacion.com.ar/opinion/carta-de-lectores/iniciativa-politica-pregunta-macri-nid04102025/)

 

Tan antiguo como nuestra especie es el arte de la dialéctica de voluntades para resolver conflictos, lo que hoy denominamos Estrategia. Desde Sun Tzu hasta nuestros días, ese arte ha sido descrito en innumerables libros y publicaciones que han iluminado sus bases y principios.

De su lectura se desprende, a mi entender, que pocas cosas resultan tan decisivas para un adversario como mantener la iniciativa sobre su oponente, pues ello le otorga libertad de acción y, en consecuencia, la posibilidad de explotar las debilidades del segundo. Este aspecto —conservar la iniciativa— adquiere especial relevancia cuando la próxima batalla, según su desenlace, tiene altas probabilidades de convertirse no solo en un punto de inflexión (un cambio de tendencia), sino en algo mucho más grave: un punto de quiebre, donde uno de los contendientes pierde la capacidad de seguir combatiendo.

El gobierno, desde hace unos meses, viene sufriendo una serie de derrotas legislativas que lo han sumido en una tendencia negativa que, de prolongarse con una nueva caída en las elecciones de medio término, podría colocarlo al borde de ese punto de quiebre.

El kirchnerismo, en cambio, juega esta batalla con las reglas que mejor le convienen para reconquistar el poder. Y tiene la iniciativa. En este marco, la acusación contra el primer candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires constituye un golpe durísimo de absorber para el gobierno. Poco importa si fuera cierto que el candidato recibió a sabiendas fondos y servicios de un narcotraficante: lo que cuenta es que la oposición ha logrado que lo parezca. Y, a esta altura —a pocas semanas de la elección—, de poco sirve racionalizar el hecho: lo que parece, es, y punto.

¿Tiene alguna posibilidad el gobierno de revertir, al menos parcialmente, esta situación? A mi entender, sí, pero solo si actúa con rapidez, sin dilaciones de ningún tipo, y exige la renuncia inmediata del candidato, por más que duela. Debe ponerse por delante de las acusaciones de la oposición —sean estas fundadas o no— y mostrar la misma firmeza que exhibió en otros momentos frente a funcionarios y colaboradores de peso. Solo así podrá cerrar la brecha que permitió a los procesados y condenados por corrupción intentar demostrar que este gobierno no es igual al suyo en esa materia, aunque sin los beneficios del “plan platita”.

jueves, 18 de septiembre de 2025

Una nueva derrota legislativa. (Enviada a La Nación el 18/09/25)


Sr. Director:

Como en los terremotos marinos cuyo impacto llega después en forma de tsunami, los errores “no forzados” en política —la estrategia del conflicto— terminan en catástrofe. Muchos peronistas, kirchneristas y burócratas estatales esperaban la ocasión para revertir una situación desfavorable. Disimularon sus intenciones, engañaron con promesas populistas y, en el momento justo, golpearon a un oficialismo adormecido por el autoconvencimiento de que “se las sabía todas”.

Despreciaron incluso a quienes, a pesar de que compartían los ideales de Libertad, osaron criticar a Milei o a su hermana. El kirchnerismo-peronismo esperó la oportunidad, la aprovechó y atacó donde más duele: el plan económico. Ahora tiene la iniciativa y busca repetir la victoria de septiembre, mientras tanto los ciudadanos vemos oscurecerse el futuro.

Milei y su equipo siguen siendo la mayor esperanza de salir de la espiral populista, pero no bastan compensaciones tardías ni discursos altisonantes. Es urgente reformular el gabinete e incorporar halcones con experiencia contra el kirchnerismo. Repetir fracasos no es opción. El gobierno debe recuperar la iniciativa y nosotros, los de a pie, tener claro que la lucha por la Libertad, la Constitución y una economía sana será larga y decisiva.


Lic. José María Condomí Alcorta

lunes, 11 de agosto de 2025

Corrupción

Enviada a La Nación el 11/08/25


Sr. Director,

Para quienes hemos recibido una educación marista, cuesta asimilar la magnitud de la corrupción vivida durante los gobiernos kirchneristas. No se trata solo de cifras o balances: es un fenómeno que carcome los valores más esenciales de la vida pública y privada.

La corrupción es como la entropía: a medida que avanza, el desorden crece y se vuelve irreversible. Sus raíces se hunden cada vez más hondo y atrapan a un número creciente de actores. Como la segunda ley de la termodinámica, parece no tener marcha atrás.

Es un virus de altísima contagiosidad. Se alimenta de excusas vacías que ignoran la ética y la moral, liberando a los corruptos de cualquier freno interno. Y así surge la pregunta tentadora: “Si mi jefe, mi subordinado, mi amigo o mi familiar roba, mejora su vida y no recibe castigo, ¿por qué yo no habría de hacer lo mismo?”.

Poco a poco, se instala una ceguera ética que nubla a funcionarios, empresarios y ciudadanos. Las decisiones se toman sin considerar su peso moral; la realidad se acomoda para encajar en la ideología propia, y el resultado es una visión parcial, simplificada y peligrosa del presente y el futuro.

La corrupción, además, se nutre de la psicopatía de algunos de sus protagonistas. De allí nacen el desprecio, la hostilidad y la animadversión hacia todo aquel que piense distinto. Quien se atreve a contradecir al corrupto es atacado con adjetivos hirientes, mentiras y falacias, en un ejercicio de odio visceral.

Frente a esto, la Justicia y el respeto irrestricto a la Ley son las únicas murallas posibles. Pero mientras los condenados por corrupción sigan cumpliendo penas “light” en la comodidad de sus casas, y no sufran castigos duros y ejemplificadores, la Argentina seguirá siendo lo que hoy es: un paraíso para delincuentes y un infierno para los honestos.

José María Condomí Alcorta 


viernes, 11 de octubre de 2024

ATE vs. INAP

Enviada el 11/10/2024

Sr. Director 

Recientemente se ha desatado un conflicto gremial con ATE por la decisión del Gobierno de examinar a todos los funcionarios de planta transitoria y contratados para renovarles el contrato.
Al respecto creo importante destacar que en la Administración Pública Nacional no se capacita el que no quiere. En efecto, el Instituto Nacional de la Administración Pública, INAP, tiene una oferta de más de 360 cursos de excelente nivel en una plataforma online (capacitación.inap.gob.ar) de los más variados temas que hacen a la gestión de los distintos organismos y al rendimiento personal en el trabajo. Permiten ser realizados tanto desde el mismo puesto de trabajo como en las computadoras personales de los agentes según las disponibilidades horarias de los cursantes. ¿Todos los funcionarios pueden realizarlos? Sí, pero la realidad es que no todos se toman el trabajo de hacerlos e incluso en cada organismo siempre habrá un núcleo de funcionarios que nunca hicieron un solo curso. Imagino que serán estos los que en su mayoría conformarán la oposición al examen que propone el gobierno porque de alguna forma los resultados revelarán sus incapacidades. Durante muchos años me desempeñé con nexo entre el organismo en el que trabajaba y el INAP y ya jubilado puedo afirmar que este instituto es una herramienta de excelencia para todos los funcionarios que busquen perfeccionarse.
Saludos, 
Lic. José María Condomí Alcorta​ 
DNI 8550842 / jmcondomialcorta@gmail.com

domingo, 2 de junio de 2024

Entre el ideario libertario y el pragmatismo.

Enviada el 2/06/2024

Sr. Director,

Dos “ismos” parecieran enfrentarse en el ideario del presidente Milei. En primer lugar, el dogmatismo liberal-libertario que en su versión más extrema reduce el Estado a un mínimo o directamente lo elimina depositando todo en la auto gestión de los mercados y luego, o mejor dicho más recientemente, el pragmatismo que defiende que al valor de una idea, teoría o solución debe medírsela por su utilidad para resolver problemas y mejorar las experiencias del mundo real.

Esta dicotomía debería resolverse mediante la atenta lectura del Preámbulo de la Constitución Nacional en la “los representantes del pueblo de la Nación Argentina, reunidos en Congreso General Constituyente por voluntad y elección de las provincias que la componen, en cumplimiento de pactos preexistentes” e “invocando la protección de Dios, fuente de toda razón y justicia: ordenamos, decretamos y establecemos esta Constitución, para la Nación Argentina”.

Los motivos fundacionales que mencionan los constituyentes son: “con el objeto de constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad”.   

Asimismo, menciona con claridad los destinatarios del Estado que se propone constituir: “para nosotros, para nuestra posteridad, y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino”.

Algunos tropiezos en la gestión administrativa y legislativa parecieran aconsejar que el gobierno debería prestarle más atención y darle más peso al pragmatismo en la toma de decisiones manteniendo las políticas estratégicas y de largo plazo al ideario liberal-libertario siempre que se respete a raja cincha los mandatos fundacionales de nuestra Constitución Nacional. 

A​tentamente,

domingo, 3 de diciembre de 2023

Posicionamiento estratégico

Sr. Director,

Sin recibir atención de los medios nuestro país estuvo a muy poco de cometer un gravísimo error de política exterior y posicionamiento geoestratégico. En efecto, a contra pierna de lo que deseaba la Fuerza Aérea Argentina el gobierno saliente y su ministro de defensa Taiana hicieron denodados esfuerzos para que dicha fuerza eligiera como caza supersónico e un avión chino que ni siquiera su fuerza aérea compró. Pero más allá de las condiciones técnicas si hubiéramos adquirido dichos aviones de inmediato nos habríamos colocado del "lado oscuro de la fuerza" en el plano internacional en momentos en el que la conflictividad regional e internacional ha aumentado a niveles no deseados. Espero que el gobierno entrante entienda la necesidad de contar con cazas supersónicos y que estos sean de origen occidental. Nuestra soberanía y nuestro futuro está en juego. 
Lic. José María Condomí Alcorta

Enviada a La Nación el 3 de diciembre de 2023.