martes, 27 de junio de 2006

"Perejiles"

Buenos Aires, 27/06/2007.

Señor Director:

Primero dijeron que todos los que no habíamos votado por ellos nos habíamos equivocado, luego que los que votamos por el PRO “no pensabamos”, ahora el Presidente nos da la “bienvenida” a los cortes de luz y la falta de gas, digo yo, quienes nos gobiernan, o tienen una enorme dificultad para percibir la realidad o realmente creen que somos unos “perejiles” que no merecemos la menor consideración.

José María Condomí Alcorta

viernes, 9 de junio de 2006

"Defensa defensiva"

Publicada el 09 de junio de 2006.

Señor Director:

En “Enfoques” del Domingo último, Daniel Gallo expone sobre la doctrina “defensa defensiva” que algunos intentan imponer a nuestras Fuerzas Armadas. Según la misma, estas últimas se reacomodarían de tal forma que podrían encarar sólo la defensa de la Nación una vez de producida una invasión. De implementarse tal doctrina los responsables deberían ser considerados traidores a la Patria, ya que promoverían de forma explícita la ocupación de territorio nacional por fuerzas armadas extranjeras, con la consiguiente pérdida de vidas y bienes, no hacienda nada por evitarlo. En terminos sencillos es como si, en nuestra casa, retiráramos rejas y cerraduras y colgáramos en la puerta un letrero con la siguiente leyenda: “Ladrones, sólo si entran en esta casa, roban y/o lastiman a sus ocupantes, intentaremos defendernos o llamaremos a la policía”.

José M. Condomí Alcorta

jueves, 25 de mayo de 2006

"Liceos Militares"

Enviada el 25/05/2006

Buenos Aires, 25 de mayo de 2006.

Sr. Director:

La Defensa ha sido para los Estados modernos una de las razones de su existencia y, al mismo tiempo, una necesidad vital. A tal fin, estos usualmente han designado, más allá de cuestiones ideológicas, funcionarios idóneos con un acentuado pensamiento estratégico de largo plazo para que las políticas de Defensa lograran, llegado el caso, asegurar la supervivencia del Estado en cuestión.

En nuestro país, las políticas de Defensa han sido fijadas, desde finales del siglo pasado, por funcionarios que generalmente carecían de la adecuada formación o idoneidad en la materia. Fieles a nuestro estilo, la improvisación, la ideologización y el “cortoplacismo” también han hecho de las suyas.

Hoy somos testigos de otro retroceso en lo que hace a la Defensa de nuestro país. Serán desactivados los Liceos Militares, única fuente de formación de Oficiales de Reserva de las Fuerzas Armadas. Sin ellos, en el mediano plazo, las Fuerzas Armadas se verán incapacitadas de completar sus cuadros de oficiales en caso de que las necesitemos para que cumplan la misión para la que fueron creadas.

Pero los mismos no han sido importantes para nosotros solo por esta misión. Presidentes, gobernadores, ministros, jueces, profesionales, empresarios y militares pueden atestiguar que los Liceos han sido cuna de dirigentes y no, como afirman algunos interesados, fuente de adoctrinamiento.

No soy liceísta, pero me sentiría honrado de serlo, y por este medio quiero hacerles llegar mi admiración y respeto por todo lo que le han dado a la Patria.

José María Condomí Alcorta

martes, 6 de diciembre de 2005

"Dioclesiano", publicada el 06/12/2005.

Publicada el 06 de diciembre de 2005.

Señor Director:

Vista la convocatoria a los intendentes y las rabietas contra los supermercadistas como método para combatir la inflación, bien vale recordar la experiencia del emperador Dioclesiano (284-305 d.C.) en este sentido.
Roma se encontraba en un creciente proceso inflacionario fruto de las múltiples devaluaciones que había sufrido su moneda, el denario. Dioclesiano será recordado, entre otras cosas, por haber sido el primero en pretender controlar los precios por “decreto”. En efecto, mediante el decreto “Maximum” fijó precios máximos para los productos alimentarios. A pesar de la voluntad imperial y de las penas previstas contra los acaparadores, productores y comerciantes, la inflación se incrementó, los productos escasearon y hizo su aparición el mercado negro. Ante el fracaso, se ordenó que impuestos y salarios se pagaran en especies. Una vez más el fracaso fue completo y el imperio romano profundizó la declinación que lo llevaría a su desaparición.
Nuestra historia registra varios intentos fallidos de controles de precios por parte del estado, ¿porqué los actuales habrían de ser exitosos?

José M. Condomí Alcorta

martes, 1 de marzo de 2005

"Entre la voluntad y el poder.", publicada en marzo de 2005.

Publicada en Cartas de Lectores - Marzo 2005

Sr. Director:

He leído con atención la nota “Kirchner, entre su voluntad y el deber” en donde se expone con claridad sobre los desatinos, desplantes, descortesías y falta de preocupación del Presidente por el protocolo de estado. Al respecto, quisiera agregar que, al asumir la Presidencia, Néstor Kirchner debió tomar conciencia de que para una enorme cantidad de situaciones de la vida diaria dejaba de ser un ciudadano más. Asumió como Presidente de la República Argentina y por lo tanto perdió, para las situaciones antes mencionadas, la calidad de representarse a si mismo, de ser un mero individuo cuyas acciones tienen solo consecuencias para si y, eventualmente, para quienes lo rodean. Cuando deja plantado a un empresario global, a un presidente de estado o a un rey, somos todos nosotros los que cometemos esa falta y las consecuencias pueden ser de orden estratégico para todos los ciudadanos de país. Aún actitudes menores que pudieran parecer intrascendentes para los ojos de los legos se transforman en “temas de estado” cuando quién las lleva a cabo frente a actores estratégicos es un presidente, máximo representante del estado que preside. Pero más grave aún, cuando expone innecesariamente su seguridad en cuanta oportunidad tiene, no solo se expone a si mismo a la probabilidad de sufrir un atentado, somos todos nosotros sufriríamos el atentado y sus consecuencias políticas, económicas y sociales. En síntesis el deber del Sr. Presidente es cumplir con las obligaciones que le impone el cargo y cuidarse porque así nos cuida a todos.

José María Condomí Alcorta

martes, 11 de enero de 2005

"República Cromagnon"

Enviada al diario en 2005.

Sr. Director:

En el caso “República Cromagnon” queda brutalmente claro el precio de no hacer aquello que las autoridades deberían haber hecho en su momento, esto es cumplir y hacer cumplir, sin tolerancia de ningún tipo, las reglamentaciones vigentes.
¿Cómo nadie previó lo que podía pasar? ¿Cómo no se tomaron las medidas como para evitarlo? ¿Cómo no controlaron? son las preguntas habituales de aquellos que miramos azorados las consecuencias de la inacción.
La respuesta es simple: nuestras autoridades políticas son reactivas. Reaccionan ante los hechos consumados, se rasgan las vestiduras, se escandalizan, buscan culpables y condenan. Prever, anticiparse, ser responsables con las consecuencias de los escenarios futuros negativos, planificar, no son características habituales en nuestros dirigentes.
Pero aquello que era muy improbable de tanto en tanto ocurre y se transforma en tragedia y quienes deberían haberlo previsto, dado que para ello fueron elegidos o asignados a una función, intentan escurrirse de sus responsabilidades asignándoselas a terceros.
Exijamos a nuestros dirigentes que se anticipen, prevean, y administren, controlen y supervisen en consecuencia. Son ellos los responsables indirectos por omisión de esta tragedia que hubiese sido fácil de evitar. Hubieran bastado con los controles periódicos y obligatorios de inspectores probos, las intimaciones que hubieran correspondido al dueño del local y penas y multas de efectiva aplicación de no realizar las obras requeridas. Es muy probable que, en este lamentable episodio, hubiera bastado con un bombero probo que, vistas las condiciones del local, hubiera impedido la apertura del mismo. Pero hubo de ocurrir esta enorme tragedia para que las autoridades municipales pongan manos al asunto. Es que, para ellos, el precio de la tragedia ahora se mide en votos.

José María Condomí Alcorta

lunes, 3 de septiembre de 2001

"Misión criolla en Vietnam"

Enviada al diario en 09/2001.

Buenos Aires, 3 de septiembre de 2001.

Sr. Director,

El domingo 2 de septiembre del corriente año, en la sección "Enfoques del País y del Mundo" del diario La Nación, se publicó el artículo "Misión criolla en Vietnam" en el que se relata la historia de los cinco Oficiales de nuestras Fuerzas Amadas que viajaron como observadores militares a Vietnam durante el mes de mayo de 1968 por especial invitación del gobierno de los Estados Unidos.

El Capitán de Navio (R) Arnaldo De Paola, miembro de ese grupo, relata una experiencia vivida durante breve período en el que estuvo embarcado en el portaaviones Ticonderoga: "Tuve oportunidad de estar embarcado en el portaaviones Ticonderoga, que hacía patrulla por el golfo de Tonkin. Estuvimos 3 o 4 días allí. Yo pude observar todas las operaciones de la nave y pedí que me alojaran con un oficial norteamericano para poder conversar con él. Lo hicieron, me ubicaron junto a un capitán de corbeta, piloto de un avión de observación. El me contaba que era abogado y que lo habían convocado para la guerra, en la que tenía que servir un año. Yo le preguntaba si estaba satisfecho con eso. No -me decía-; yo preferiría estar en los Estados Unidos practicando mi profesión. Pero tengo la obligación de cumplir con mi país como oficial de la Reserva que soy de la Armada norteamericana". Y el tipo estaba de lo más motivado en su tarea. La gente de Reserva de los Estados Unidos va a la actividad bélica cuando la llaman."

Quisiera destacar que nuestros Oficiales de Reserva también han sido movilizados, incluso voluntariamente, durante los distintos conflictos en los que han participado nuestras Fuerzas Armadas. Como ejemplo reciente podemos asegurar que entre los miembros de la UNOR, Unión de Oficiales de Reserva de las Fuerzas Armadas de la Nación, se encuentran muchos Oficiales que, por decisión propia, fueron incorporados en ocasión del conflicto con Gran Bretaña en 1982.
Asimismo, me veo obligado a mencionar que una porción significativa de Oficiales de Reserva, mantiene alta su motivación, aún en estos momentos de crisis y a su costo, participando activamente de todas las actividades de capacitación y perfeccionamiento que las Fuerzas Armadas programan con ese propósito.
Tal vez hagan falta observadores extranjeros para destacar los aportes que nuestros Oficiales de Reserva, en general, y la UNOR (http://www.unor.mil.ar/) en particular, realizaron y realizan desinteresadamente motivados sólo por un enorme amor a la Patria.

Tcnl (Res) José María Condomí Alcorta

miércoles, 1 de agosto de 2001

"Incorporación del Sao Paulo".

Enviada al diario en 2001.

Buenos Aires, agosto del 2001.

Sr. Director,

El poder militar de un Estado no sólo representa la defensa de última instancia de sus intereses vitales sino que, asimismo, contribuye a sostener y mejorar sus capacidades de negociación frente a otros Estados en beneficio de sus ciudadanos.
En este sentido y como confirmación de que en materia de relaciones entre Estados la realidad termina imponiéndose sobre voluntarismos y idealismos, es importante destacar la declaraciones efectuadas a La Nación y publicadas el 4 del corriente mes por, José Luiz Machado, diplomático y asesor especial del ministro de Defensa brasileño Geraldo Quintão, quién justificando la incorporación del portaviones Sao Paulo a la Flota de Mar brasileña afirmó que: "Brasil no considera válida ninguna hipótesis de conflicto con ningún país vecino, pero tenemos que tener una capacidad de defensa proporcional a nuestro status como país. Hoy, nuestra capacidad de defensa está por debajo de esa proporción" y además aclara: "Pero a medida que un país se desarrolla, aumentan en el mundo sus competidores y los antagonismos. Nosotros creemos que no estamos en una posición de abandonar nuestra capacidad de defensa, porque no sabemos qué antagonismos pueden surgir en el futuro." Cabe destacar que el mencionado portaviones es capaz de transportar en su hangar una cantidad de aeronaves de combate que supera el número de A4-AR que posee nuestra Fuerza Aérea.
En momentos en que se abre la posibilidad de extender la ZEE a 350 millas, con las inmensas posibilidades económicas que esto representaría para nuestro país, deberíamos tener en cuenta no sólo el ejemplo de Brasil en materia de Defensa sino que, muy especialmente, estudiar la línea de pensamiento que guía a sus dirigentes.

José María Condomí Alcorta

viernes, 15 de septiembre de 2000

"Senado"

Enviada al diario en el año 2000.

Buenos Aires, 15 de septiembre de 2000.

Sr. Director,

Platón imaginó una caverna dividida por una pared. De la pared hacia la entrada de la misma vivían unos moradores que bailaban frente al fuego, portando por sobre sus cabezas unas figuras. Estas producían sombras que, proyectándose por encima del muro a manera de teatro chino, eran vistas por los habitantes del otro lado de la pared. Estos vivían maniatados y toda la información que poseían del resto del mundo era la que le proporcionaban las sombras. Sin embargo, los que agitaban las figuras, no lo hacían con la intención de perjudicar a los observadores del otro lado de la pared. La realidad que estos últimos percibían era deformada, aunque no intencionalmente.
Hoy, los que miramos las sombras en la pared somos aquellos que algunos llaman “el pueblo”, otros “los perejiles” o “la gilada”, y los más “la opinión pública”.
Del otro lado de la pared quienes danzan frente al fuego, lo hacen con la intención de ocultar la realidad que percibimos los moradores del fondo, imposibilitados de conocer algo más por nuestra cuenta.
La realidad se hace borrosa e imposible de reconocer. ¿Para qué hacernos consientes de la realidad?. Dicen ellos, si no sabríamos que hacer con ella. Mucho menos con los intereses que se mueven a su alrededor.
¿Quiénes agitan las figuras? Los hay políticos, periodistas, medios de comunicación y empresarios. ¿Qué buscan? Poder económico y político.
¿Tienen límites? No los nuestros. No reconocen códigos éticos o morales, no importa si el fin, el medio o ambos son legales, correctos, buenos o lo opuesto. La única consideración válida es ¿lo que hacemos, sirve a nuestros propósitos?.
Como ejemplo utilizaré a los recientes sucesos sobre presuntos cohechos por parte de algunos Senadores. El enorme caos de dichos, fuentes, denunciantes, anónimos, declaraciones, entrevistas, editoriales y artículos, ha logrado que nosotros (“la gilada”) de lo único que estemos seguros es de la enorme magnitud de los intereses en juego, ya sean estos políticos o empresarios. Sospechamos que, con seguridad, de lo banal, sobra información y de lo que es verdaderamente importante, falta. Que buena parte de la información está deformada o es falsa y que la verdadera naufraga entre tanta desinformación.
Lo más preocupante es que, al defender vaya a saber que intereses, algunos de los que deberían hacer un culto de la búsqueda de la verdad y la objetividad, abusan de la posición que tienen, poniendo en riesgo las instituciones que hacen a nuestra forma de gobierno. En efecto, hace poco tiempo atrás tuve oportunidad de ver en un programa de televisión un periodista que recomendaba el cierre del Senado y gobernar por decreto. Cuestionaba, abiertamente, a la institución más allá que alguno o algunos de sus temporarios ocupantes haya cometido cohecho. Esta metodología, la de la generalización, ha sido aplicada en reiteradas oportunidades para desprestigiar a instituciones, a bajo costo, e intentar deshonrar a todos sus integrantes. Las Fuerzas Armadas es el primer ejemplo que me viene a la mente, la Justicia es otro..
¿Qué nos queda? Apelar a la razón, intentar ver más allá, no conformarnos con la información que nos es ofrecida, cuestionar, ser críticos, no generalizar, no aceptar condenas mediáticas, creer en la Justicia, no aceptar información de quienes se proclaman dueños de la verdad.
Seguirán agitando las figuras que proyectan las sombras que nos es permitido ver. Por nuestra parte, en algunas oportunidades conseguiremos entrever a las verdaderas figuras y, las menos de las veces, conocer los verdaderos intereses en juego.

José María Condomí Alcorta

martes, 12 de enero de 1999

ARA 25 de Mayo

Sr. Director,

Recientemente los medios de difusión masiva nos han mostrado las imágenes de lo que fuera el ARA 25 de Mayo. Desmantelada, vendida por monedas, a remolque de terceros y con un futuro poco noble, en algunos aspectos es símbolo de lo ocurrido con nuestras FFAA. En las crónicas que acompañaban a las imágenes se señalaba que ante una tormenta de magnitud el remolcador cortaría los cabos a fin de no correr riesgos, dejando abandonado al que fuera nuestro portaaviones. Que esta posibilidad no sea un símbolo de lo que pudiera pasar con nuestras FFAA, desmanteladas y a remolque de terceros, ante un conflicto de magnitud, donde nuestros intereses no sean compartidos por aquellos que hoy nos regalan material de rezago. De ser así quedaríamos, en este aspecto, como la ex nave insignia de nuestra Flota de Mar: al garete.
Atentamente,

José María Condomí Alcorta